Hace tiempo que las palabras PNL resuenan en mi entorno laboral y sin embargo no tenía la más remota idea de su significado. Más bien estaban asociadas a ciertos tópicos y prejuicios relacionados con las pseudociencias y las corrientes comerciales de la psicología positiva. No ha sido hasta el mes pasado que me sumergí en estas tres siglas de la mano de Robert Long, un experimentado formador en PNL, el cual impartió un curso muy revelador. Así que en este post voy a resumir los principios más importantes que aprendí en este curso de PNL. Advertencia: su contenido es de un alto voltaje transformador.

Origen de la PNL

El origen de la PNL proviene de unos resultados muy efectivos que algunos terapeutas estaban teniendo en los años 70. Estos terapeutas fueron, principalmente:

  • Milton Erickson y su técnica de hipnosis.
  • Virgina Satir, creadora de la terapia familiar sistémica.
  • Fritz Perls, padre de la Terapia Gestalt cuyo foco se sitúa en vivir el aquí y el ahora, atender las emociones y el trabajo terapéutico basado en la autenticidad.

También ha tenido una gran influencia en el desarrollo de la PNL la Terapia Breve Estratégica y la Psicología Positiva, cuyo lema es que la ausencia de patología no es igual a tener salud.

Fue Richard Bandler y John Grinder quien creó la etiqueta PNL (Programación Neurolingüística) para denominar este conjunto de conocimientos terapéuticos.

Conexión mente y cuerpo

“Lo que aprendemos con la mente también lo aprendemos con el cuerpo.”

Te reto a lo siguiente: intenta hacer círculos con tu pie dominante. Sí, exacto, ponte de pie y comienza a dibujar círculos con tu pie a modo de lápiz. Fácil, ¿cierto? Ahora, mientras sigues dibujando círculos con tu pie dominante, utiliza tu mano dominante al mismo tiempo para escribir tu nombre… ¿Qué tal ahora? ¿Cuál es el resultado? A no ser que seas un pianista o percusionista experimentado, seguramente lo que te ha sucedido es que tu mano contagia de movimiento a tu pie y tu pie acaba escribiendo el nombre que va trazando tu mano.

Este sencillo juego ejemplifica uno de los principios de la PNL: lo que aprendemos con la mente también lo aprendemos con el cuerpo.

Tradicionalmente, la psicología se ha olvidado del cuerpo a la hora de abordar el cambio personal. Ha puesto demasiada atención a los pensamientos, emociones y conducta y ha ignorado el correlato físico de estos fenómenos en el cuerpo. La PNL recupera la importancia del cuerpo en nuestra experiencias y lo incorpora como un elemento de trabajo más. Nuestro cuerpo es una vía más para proporcionarnos información sobre nuestras vivencias y favorecer nuestro desarrollo personal.

El mapa no es el territorio.

“Las personas confundimos lo que pensamos acerca de lo que nos sucede con lo que nos sucede, de tal forma que caemos en una visión egocéntrica de la realidad.”

A medida que las personas interactuamos con la realidad, con el mundo que nos rodea, vamos construyendo creencias, mapas mentales, que son las claves que utilizamos para interpretar la realidad. Las sociedades también construyen mapas sobre la realidad y se transmiten a los individuos que las configuran, condicionando de esta forma el modo en el que las personas interpretan lo que les acontece.

El mapa sería, entonces, un conjunto de creencias que nos guían a través de la realidad. Pero no son la realidad en sí misma, es decir, “el territorio”. Las creencias no pueden confundirse con la realidad, algo que sucede frecuentemente en nuestra cotidianeidad. Las personas confundimos lo que pensamos acerca de lo que nos sucede con lo que nos sucede, de tal forma que caemos en una visión egocéntrica de la realidad. Pensamos que sólo lo que nosotros creemos es cierto. Esto es un síntoma de inmadurez personal y una semilla para el sufrimiento y el conflicto en nuestras relaciones.

La PNL diferencia 2 tipos de creencias:

  • Creencias potenciadoras: creencias que mejoran tu calidad de vida
  • Creencias limitadoras: ideas sobre el mundo que deterioran tu sentido de libertad, tu capacidad de disfrute, tus posibilidades de crecimiento.

Los mapas que mejor nos permiten movernos por el territorio son los que resultan más flexibles y amplios, los que mejor se adaptan a diferentes entornos. Experimentamos sufrimiento cuando nos aferramos a mapas mentales limitados, distorsionados y muy alejados del “territorio real”. La forma de superar nuestras limitaciones teniendo en cuenta este principio de la PNL es muy sencilla: ampliemos nuestro mapa.

Diferenciar entre mapa y territorio nos puede ayudar a incorporar las siguientes presuposiciones de la PNL para mejorar la calidad de nuestras experiencias de vida:

  • Diferenciar entre la conducta de una persona y su identidad. La persona no es lo que hace, sino mucho más de lo que hace.
  • No existen fracasos, sólo resultados de los cuales podemos aprender y construir.
  • Toda conducta tiene una intención positiva, aunque los resultados sean nefastos o no tengan nada que ver con la intención original.

El núcleo positivo

“Caer en el Lado Oscuro no equivale a convertirte en un ser oscuro. Siempre podemos apelar a nuestro núcleo positivo.”

Una de las presuposiciones anteriores habitualmente incumplida en nuestras vidas consiste en confundir la conducta de las personas con su identidad. Imaginémonos la típica discusión de pareja. Una de las partes de la pareja está impulsada por una cólera intensa al sentir que sus anhelos y necesidades son frustrados por el comportamiento de la otra parte. En un momento de la discusión exclama: “¡cómo puedes ser tan insensible!” Podemos intuir que esta frase hará que se suban varios peldaños en la escalada del conflicto.

Es en los momentos de consternación y enfrentamiento cuando más esfuerzos debemos depositar en distanciar a la persona de su comportamiento y recordar que todos y todas tenemos un núcleo positivo. El núcleo positivo es un grupo de cualidades humanas que nos define especialmente como seres únicos y exclusivos. Un enclave de características que constituyen la raíz misma de nuestras fortalezas y que configura nuestro lado bondadoso.

Nadie está a salvo de caer en la fuerza gravitacional del Lado Oscuro. En un momento de debilidad, en una etapa de malestar, todos podemos sucumbir a los impulsos y emociones de más bajo nivel y mostrar un lado cruel, insensible, injusto. Porque la naturaleza humana es la misma para cada miembro de la especie. Pero caer en el Lado Oscuro no equivale a convertirte en un ser oscuro. Siempre podemos apelar a nuestro núcleo positivo, recuperar nuestra mejor versión de nosotr@s mism@s y de las personas que nos rodean, y conectarnos a ese núcleo más afable. Esto nos permitirá entender, aceptar y perdonar conductas desviadas sin deshacernos de relaciones sociales. A menudo una ruptura con una persona que era importante para nosotr@s está provocada por un distanciamiento con su núcleo positivo y una conexión desmesurada con conductas o estados transitorios, pasajeros.

Si nos aplicamos este principio a nosotr@s mism@s, en los momentos de crisis, en las etapas de desorientación y vacío existencial, siempre tenemos la alternativa de replegarnos hacia nuestro interior y recuperar esos pilares que son el estandarte de nuestra naturaleza.

Herramientas para forjar conexión

“La PNL es como la física nuclear de la mente. La física estudia la estructura de la realidad, la naturaleza del mundo. La PNL hace lo mismo con su cerebro.” -Poder sin límites” (1986), Tony Robbins-

La PNL resalta la importancia de estar presente en la relación con las demás personas para aumentar la conexión que establecemos. Este estar presente se puede conseguir mediante las siguientes herramientas:

  • Escucha: escuchar no es un acto pasivo, sino todo lo contrario. Escuchar comienza con una auténtica intención de entender a la otra persona e interesarte por su “mapa”. Requiere también de una disposición sólida, es decir, de una genuina inversión de esfuerzos por establecer un vínculo con la otra parte y dejarte influir por su “mundo”.
  • Recapitulación: Recapitular es el siguiente paso que sucede a una buena escucha. Recapitular significa demostrar a la persona que la has escuchado. Para ello tenemos que ir devolviéndole a nuestro interlocutor, de tanto en tanto, un resumen de lo que nosotr@s hemos entendido. Esto ayuda a que la otra parte se sienta comprendida, despertando empatía y fortaleciendo la confianza en nosotr@s.
  • Rapport: es una herramienta que nos permite estar en sintonía con la persona. Conlleva no sólo hablar el mismo idioma, sino compartir el mismo estado emocional, el mismo tono físico. Acompañar nuestra comunicación con gestos a modo de espejo, que transmiten igualdad y facilitan la identificación. Podemos conseguir rapport mediante expresiones faciales, ajustando nuestra postura corporal a la de la otra persona, igualando el tono y la velocidad de la comunicación o empleando las mismas expresiones que utiliza la persona con la que nos comunicamos.

Vitamina A de la PNL

“Aceptar incondicionalmente supone relacionarnos con las demás personas sin intentar cambiarlas.”

Las vitaminas son pequeñas sustancias que encontramos en los alimentos, fundamentales para la subsistencia. En las relaciones sociales también encontramos vitaminas. La vitamina A de la PNL tiene la siguiente composición:

  • Atención: dedicar a las personas todo nuestro interés y presencia.
  • Aceptación: relacionarnos sin juzgar al otro. El prejuicio es una semilla de discriminación, un tumor cancerígeno para las relaciones. Aceptar incondicionalmente supone relacionarnos con las demás personas sin intentar cambiarlas.
  • Aprecio: implica conectarnos con el núcleo positivo de la otra persona y dejarnos influir por las emociones positivas que nos despierta.
  • Afecto: consiste en ir un paso más allá del aprecio y establecer conexión humana, permitir relacionarnos con nuestro corazón y dejar emerger el cariño. El afecto es el origen y el final de toda relación.
  • Apertura: estar abiert@s a flexibilizar nuestros mapas, a respetar las diferencias con otras personas, a negociar y a llegar a acuerdos, a ceder y rectificar, a buscar el consenso. Cuando nos relacionamos con apertura conseguimos sinergia, ese poderoso efecto de suma en el que el todo es mayor que la suma de sus partes.

Reencuadrar

Todo cambia nada es.
-Heráclito de Efeso-

Reencuadrar es una herramienta muy útil para trabajar los estados que nos limitan. Consiste en cambiar las creencias limitadoras acerca de conductas propias que nos parecen negativas, para llegar a una mejor comprensión y aceptación de ellas.

Por ejemplo, imagina estás viviendo una situación de injusticia con una persona y que te sientes paralizad@. Esta reacción de bloqueo y parálisis te agobia porque te sientes impotente y con un alto nivel de frustración.

  1. Estrategia de reencuadre 1: cambia el contexto. Imagina esta sensación de bloqueo y parálisis en un accidente fortuito mientras paseas por un paso de cebra. Un ciclista está a punto de atropellarte y al tener la impresión de que algo va a vulnerar tu integridad física te bloqueas y finalmente no das un paso al frente. Literalmente, te has salvado la vida. Las reacciones de ansiedad tienen un enorme poder de supervivencia en un contexto de peligro, por eso se desencadenan.
  2. Estrategia de reencuadre 2: busca un significado positivo. Tomando como ejemplo la misma situación, bloquearte te permite tener un autocontrol enorme sobre tu conducta. De esta manera puedes prevenir conductas impulsivas como la agresión o el insulto, algo que agravaría enormemente el conflicto.

Anclaje

“Exactamente de la misma forma que salivas al ver comida, puedes asociar cualquier estímulo a un estado que te gustaría tener en una situación concreta.”

El anclaje es un símbolo que recuerda un estado, un comportamiento o una mentalidad que deseas instalar en ti. El funcionamiento del anclaje consiste en establecer una potente asociación entre ese estado/comportamiento/mentalidad y un gesto, un sonido o cualquier estímulo visual que activa inmediatamente el objetivo deseado.

Mediante el anclaje ponemos en marcha unos potentes mecanismos de aprendizaje inconscientes: el condicionamiento clásico. Exactamente de la misma forma que salivas al ver comida, puedes asociar cualquier estímulo a un estado que te gustaría tener en una situación concreta. El anclaje se puede realizar por cualquiera de los canales perceptuales que tenemos: visual, auditivo o cinestésico.

A continuación expongo un ejemplo de “ancla espacial”. Visualiza un “estado problema”, por ejemplo un conflicto por resolver con alguien que te ha generado estrés y preocupación. Visualiza ese estado problema en un lugar concreto de la sala donde te encuentras, de modo que cuando miras ese lugar recuerdas cómo te sientes en esa situación de conflicto. Ahora desplaza tu atención hacia el “estado recurso”, un estado donde cuentas con herramientas que ya tienes y que te dan un buen resultado en otro contexto diferente, por ejemplo en tu trabajo, cuando practicas deporte, cuando tocas un instrumento, etc. Sitúa ese “estado recurso” en otro lugar diferente de la sala y colócate allí. Cierra los ojos y siente el “estado recurso”, visualízalo, escucha los sonidos que emergen… Déjate imbuir por ese estado de empoderamiento, de fortaleza, de poder. Cuando sientas el “estado recurso” con una alta intensidad desplázate físicamente por la sala desde el lugar donde has creado el “estado recurso” hasta el lugar donde identificaste el “estado problema”. De esta forma conseguirás traspasar la asociación de tu “estado recurso” al contexto donde sientes el “estado problema”.

Morder el anzuelo

“Ningún problema puede ser resuelto en el mismo plano de pensamiento en el que fue creado.” -Albert Einstein-

El refranero popular dice: “dos no se pelean si uno no quiere”. En un conflicto hay una escalada en tensión y agresividad. Cada subida de nivel está precedida de una reacción a una invitación/provocación de la otra parte. Es a esto a lo que se le llama “morder el anzuelo”.

En el furor de un conflicto tenemos la tendencia inconsciente a morder el anzuelo que nos lanza la otra persona y entonces nos dejamos llevar por automatismos, conductas impulsivas y reacciones irracionales que emergen de nuestro primitivo sistema emocional. Por eso es necesario buscar momentos de calma y reflexión, donde podamos cortar con la inercia combativa que nos empuja a una escalada agresiva y generar reflexiones pacificadoras.

La PNL utiliza el acrónimo SOBER, que en inglés significa sobrio o serio, para ayudarnos a frenar el ritmo frenético de confrontración:

  • S: Stop. Cuando detectes que estás en medio de una escalada de un conflicto para, retira el pie del acelerador.
  • O: Observa que te está pasando, cómo has llegado hasta ahí y las consecuencias que se avecinan.
  • B: Breath, respira. Permítete tomar distancia y dejar espacio a tus emociones para que encuentren sosiego.
  • E: expándete, conecta con tus recursos, reflexiona acerca de tu posición, de tus intereses, flexibiliza tu postura y adopta una perspectiva más amplia. Cuando intentamos soluciones que no dan resultados, la solución se convierte en parte del problema. Intentamos esa solución con más fuerza y aumentamos su gravedad. Recuerda que quien tiene más influencia en un sistema es el elemento más flexible, no el más fuerte.
    R: responde. Ahora vuelve a establecer comunicación con la otra persona desde el estado que has generado.

Las metáforas

La forma en la que codificamos la realidad influye en la manera en cómo nos relacionamos con ella. El aprendizaje consciente pasa por muchos filtros y mecanismos de defensa durante el procesamiento mental para proteger el “status quo”, es decir, la forma en la que pensábamos hasta aquel momento. Esto hace que frecuentemente una información que tiene un alto valor para nuestro bienestar, que amenaza formas arcaicas de pensamiento, sea rechazada o criticada por nuestra mente. Hasta que  acabamos rechazando el aprendizaje que nos aporta y mantenemos los viejos pilares en los que se sustenta nuestra vida.

La PNL ha tomado buena cuenta de ello y se ha adaptado a este funcionamiento imperfecto de nuestro intelecto, buscando otras vías de acceso mucho más rápidas y estables. A pesar de que la mente consciente es sumamente crítica y enemiga de información que pone en jaque sus viejos paradigmas, no ocurre así con la mente inconsciente. La mente inconsciente escapa a nuestro control voluntario y está íntimamente ligada a las emociones. Esto supone que lo que acceda al inconsciente gozará de un gran impacto y perdurabilidad.

Cualquier comunicación que es codificada en formato de cuento, fábula o historia cuenta con una gran inmunidad hacia los ataques de la mente consciente y es una llave maestra para acceder a nuestro mundo inconsciente. Esto es lo que ocurre con las metáforas. Las metáforas son un recurso para explicar realidades complejas mediante un significado diferente con el que guarda relación, pero es mucho más sencillo de interiorizar.

Cuando utilizamos una metáfora nuestra atención se estrecha, obviamos el resto de información y aumenta nuestra capacidad de sugestión. Las metáforas activan el funcionamiento del hemisferio derecho, poniendo imágenes, sonidos y movimiento a la información. Es imposible resistirnos. La información queda codificada intensamente en nuestro inconsciente hasta fundirse con nuestro bagaje de conocimientos, como si siempre hubiese estado allí.

Si no es posible entrar por la puerta principal, quizá haya alguna manera de colarse desde el sótano… He aquí el uso de una metáfora para ejemplificar lo anterior.

Las cinco libertades de Virginia Satir

“La vida no es lo que se supone que debe ser. Es lo que es.” -Virginia Satir-

Y para terminar este post, te dejo unas palabras de Virgina Satir que tienen el poder de alcanzar la libertad en las relaciones con otr@s y contigo mism@.

Las cinco libertades:

La libertad de ver y oír lo que hay,
en lugar de esperar lo que debería ser, lo que era, o lo que será.
La libertad de decir lo que siento y pienso,
en lugar de decir lo que pienso que debería decir.
La libertad de sentir lo que siento,
en lugar de sentir lo que creo que debería sentir.
La libertad de pedir lo que quiero,
en lugar de esperar el consentimiento ajeno.
La libertad de correr mis propios riesgos
en lugar de conformarme con la seguridad.

(Fuente: aquí)

Espero que te haya gustado este post. He intentado recoger los conocimientos más reveladores sobre PNL que he aprendido en este curso. No te quedes sólo en esta lectura. Llévalos a tu vida. Transpórtalos a una acción inmediata. Incorpora este contenido en tu manera de relacionarte con el mundo. Déjate influir por lo que has visto aquí y comprueba qué resultados suceden en tu vida. Recuerda el siguiente proverbio chino:

“Siembra un pensamiento, cosecha una acción; siembra una ac­ción, cosecha un hábito. Siembra un hábito, cosecha un carácter; siembra un carácter, cosecha un destino”.

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