El Sendero Oscuro

“El guerrero se mantiene tenaz e impenetrable ante las sombras que le acechan.”

Queja, victimismo, ira y rencor... caminos al Lado Oscuro son. Tentadoras y poderosas fuentes de atracción constituyen. Pero el guerrero se mantiene tenaz e impenetrable ante las sombras que le acechan. Ha aprendido que el miedo es una decisión y que sólo él tiene poder sobre sus pensamientos.

El guerrero busca la Fuerza que le mantiene conectado a la vida y persigue la armonía hacia sus semejantes. Ha renunciado al sendero del poder, sabedor de sus macabros designios. Adulación, popularidad, alabanzas o dominancia son trampas que encuentra en el camino y que le llevan directamente hacia el Sendero Oscuro.

Él siente una reveladora conexión con la Fuerza y sigue el dictado de su intuición. Ha aprendido a entender la seducción que la seguridad y el exceso ejercen en su cuerpo, y por eso sólo atiende a lo que ocurre en su mente.

Pero no llegó a entender el Camino sino a base de derrotas y caídas. Tras la superación descifró el código de la conciencia y dio paso al conocimiento.

La Fuerza y el Guerrero

“Un auténtico guerrero enfrenta el conflicto mediante la compasión y la aceptación cuando estalla la controversia.”

Un auténtico guerrero enfrenta el conflicto mediante la compasión y la aceptación cuando estalla la controversia. La sabiduría, la calma y el silencio son sus mejores armas. No hay gesto, mueca, ni palabra hostil que emerja de su rostro o cuerpo. Las pasiones se concentran en un término medio sabiamente compensado y urdido.

Sus actos superan sus palabras y es paciente cuando es abatido. Sabe que la existencia es un cúmulo de ciclos y que cada final es un nuevo comienzo. Por ello ama cada despedida porque para él cada adiós es un alumbramiento.

El guerrero no sólo vive en comunión con el cambio, sino que lo desea y lo persigue. Porque todo ser que muta y progresa es agraciado por la prosperidad y la buena fortuna. El azar compensa todas sus renuncias y le colma sin exigir nada a cambio.

Entiende el apego y hace de él un compañero, pero el guerrero busca la trascendencia y la neutralidad. Y no se deja seducir por los anhelos terrenales. Sabe que al abrazar la materia y la forma se vuelve esclavo de lo externo. Conoce el fluir natural de las cosas y sabe que todos los ríos desembocan en un único océano. Magnánimo e inconmensurable.

El Horizonte y el Destino

“La espera es un maestro. Durante las horas extensas afila su confianza y determinación.”

El guerrero ha sido tentado cientos de veces para conocer su destino. Ha vivido el anhelo de certeza y su ser se ha sumido en una confusa existencia al intentar dibujar un horizonte. El desconcierto le ha enseñado que no hay más certeza que la del ahora y que conoce todo cuanto debe saber en el momento presente.

Por eso el guerrero rechaza cualquier tipo de truco o magia sombría. No tiene prisa por saber. Todo le será revelado a su debido tiempo. La espera es un maestro. Durante las horas extensas afila su confianza y determinación. Visualiza el próximo tramo del camino con humildad y apertura y sin aferrarse al miedo o a la confusión que encuentra en su trayecto.

De tanto en tanto observa su pasado y ahí dentro encuentra respuestas para su presente. Siempre descubre mensajes reveladores ocultos en sus vivencias. Ello le hace honrar lo vivido, aún consciente de que se trata de algo remoto.

Pero el guerrero no se queda atrapado en el tiempo. Descubrió que su pasado no es su futuro. Y que no hay ningún otro origen en la persistencia de sus heridas más que el nivel de asimilación de cuanto ha vivido. Y es así como el guerrero siempre se muestra satisfecho y agradecido.

La Alianza

“El guerrero, a pesar de sus continuas incursiones en unos y otros atractivos parajes del mundo, siempre es fiel a la Alianza. Y es ahí donde reside su fuerza.”

El guerrero que vive lo suficiente acaba percibiendo un hilo conductor que narra y teje el amor que profesa a lo largo de su existencia. En él se hallan rostros y sentimientos unidos y asimilados en un única entidad: una invisible, pero poderosamente perceptible Alianza.

El discurrir de sus días le revela una hermandad de seres forjados por la misma naturaleza. Criaturas extraordinarias hechas de amor y verdad pueblan sus recuerdos. Seres que se ignoran desde la razón, pero que se intuyen con el corazón. Es ahí donde reside su hogar, su guarida y su descanso.

La Alianza es lo más parecido a lo que puede llamar patria. Gobernantes, oradores y mercaderes intentan distraerle y disuadirlo de ese místico nexo para ganarse su obediencia y fidelidad en guerras y batallas. Pero la única lucha que conoce el guerrero es la defensa del Amor. No hay lugar en su pecho para el odio y la discriminación.

El guerrero, a pesar de sus continuas incursiones en unos y otros atractivos parajes del mundo, siempre es fiel a la Alianza. Y es ahí donde reside su fuerza.


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