Sí. La vida es HOY. No es ayer, ni mañana. La vida es HOY. Y HOY es cuando debes empezar a construir todo aquello que siempre esperas que se cumpla mañana. Mañana es nada. Electricidad cerebral que se disipa en un pensamiento. El escondite perfecto donde resguardarte del miedo a crecer. Pero el tiempo es finito. Y no se detiene ante miedos o complejos. El tiempo es quien marca los límites de tu existencia. Y es un tren que no espera: hay que subirse a él justo en el momento.

La Felicidad está al otro lado de tus miedos

Pero estás de suerte: HOY ese tren pasa de nuevo. Cuando amanezca y los primeros rayos de luz den vida a las calles calladas. En el instante de despertar del sueño. Ese es el momento de retomar las riendas, de empezar de nuevo, saldar nuestras cuentas pendientes y superar el miedo.

La naturaleza humana está forjada en la energía del cambio. Cambiar es crecer. Crecer es superarse. Y superarse es vivir en plenitud. Pero la superación tiene un precio. Un precio mental: el MIEDO. El miedo es la única moneda con la que se puede conseguir “cambio”. Toda persona que esté dispuesta a despojarse de sus miedos, hasta el más recóndito de ellos, está en condiciones de poseer un bien aún más escaso que el tiempo: la Felicidad.

Tod@s deseamos ser felices. Pero no tod@s estamos dispuestos a sacrificar nuestros miedos por ello. ¿Por qué le tenemos tanto apego al miedo? ¿Qué beneficio nos otorga? Ésta es una pregunta que a menudo realizo a las personas con las que trabajo. Y al principio nadie es consciente de ello. Suelen contestar: “ninguno”. Pero cuando buscas en las profundidades del cerebro la verdad se alza por encima de emociones y pensamientos: el miedo nos da seguridad. ¡Ése es el beneficio del miedo! Y puesto que la seguridad es una pieza clave para nuestra supervivencia, acabamos desarrollando una adicción al miedo. Cuanto más miedo… más seguro me siento. Cuanto más seguro me siento… mayor probabilidades de sobrevivir creo que tengo.

Tenemos que romper ese bucle irracional que nos encadena al miedo. Por supuesto que es difícil. El miedo absorbe tu energía vital, agota tus reservas primarias, las que alimentan tu mente y tus músculos. Por eso, cuando estamos inundados por el miedo hay que apelar a una energía mucho más primitiva, una fuente inagotable de poder: la Fuerza Interior. La energía responsable de nuestro origen, el motor último de nuestra supervivencia y evolución. Una fuerza que está dentro de nosotr@s, que nos envuelve y que permanece dormida, esperando a ser invocada para despertar nuestro poder más oculto: el poder de superarnos a nosotr@s mism@s. Despierta ese poder interno y deja que él te guíe por el camino de tus sueños.

Nacido para ser salvaje

Una persona que vive HOY es una persona salvaje. Que no se redime ante la comodidad, que se mantiene inconformista contra la mediocridad. Una persona que ambiciona experimentar la sensación intensa de ser libre y sentirse propietaria de su destino. Los seres humanos estamos nacidos para ser salvajes.

Para empezar a vivir HOY te reto a desprenderte de tus comodidades, de los pequeños gadgets y artilugios cotidianos que te hacen la vida más fácil. Te reto a replantearte tu vida entera: tu pareja, tu vivienda, tu trabajo. Todo cuanto te dé seguridad física. ¿Volverías a escogerlo hoy? ?Volverías a casarte con la misma persona, a comprar/alquilar el mismo piso y a firmar el contrato de ese mimo trabajo? Revisa tu interior. Sé sincer@. Sé que esta pregunta puede levantar ampollas y tambalear vidas. Pero se trata de vivir HOY, de ser feliz Hoy, no ayer ni mañana. ¿Volverías a decirle sí a todo eso? Porque si la respuesta es NO… ¿a qué estás esperando? ¿Qué esperas para cambiar todo lo que ahora está obsoleto? ¿Piensas que un día te levantarás y tendrás todo el trabajo hecho?

Si no eres tú quien mueve ficha, son las demás personas las que mueven por ti primero. Si no eres dueño de tus movimientos estás a merced de la voluntad de otros seres que deciden y planifican por ti cómo debes sentirte, pensar y actuar.

La vida es HOY. Está en tu naturaleza existir en un nivel superior. Despierta lo salvaje que llevas adentro y emprende el camino hacia la conquista de ti mism@.

No pienses. ACTÚA.

 

Ahora que tus miedos se han removido y que tu naturaleza salvaje se está despertando es el momento de pasar a la ACCIÓN. Lo más probable es que el tiempo de sumisión y obediencia a la conformidad haya contaminado tu pensamiento. Por tanto no puedes confiar en él. Tienes que buscar un nuevo aliado.
Pasa a la ACCIÓN. La acción es, HOY, tu mejor compañera de viaje. Tu pensamiento pertenece a tu pasado. Tu acción es propietaria de tu presente. No pienses, actúa. Lleva a la práctica todo aquello que te empuja a avanzar, a construir, a acercarte a esa vida que yace en el deseo. Actúa, aunque tus piernas pesen y tu mente esté nublada por el miedo. Actúa, aunque la pereza te empuje hasta caer de bruces contra el suelo. Levántate y actúa. ¡Toma impulso y salta! ¡Salta hacia delante!

El desconcierto, la incertidumbre, la desorientación… son síntomas de cambio, de evolución, de mejora. Cuando te sientas perdid@ y te invada la desesperación recuerda: estás en el camino. No mires atrás. Continua hacia delante. Siempre hacia delante. No hay nada ya atrás que pueda ayudarte a avanzar. Sólo tus pasos, uno tras otro, sumando metros, acumulando kilómetros… te llevarán a un destino donde la felicidad es intensa y plena.

La vida es HOY. ¡COMIENZA!

Pd: si te ha gustado el post COMPÁRTELO y SUSCRÍBETE al Blog para que te lleguen en primicia muchos otros nuevos.

¡Gracias por leerme! 😉