En este nuevo podcast quiero abordar un tema que para mí supuso un salto trascendental en mi vida. Considera lo que vas a escuchar como las claves más importantes para triunfar en cualquier meta que te propongas (por supuesto, me dejo algunas, pero para mí estas fueron las que me hicieron volar). En mi caso, estas claves consiguieron que pasase de un estado de negación y deserción respecto a mi futuro laboral… a aprobar una oposición (o casi… justo ahora estoy a punto de realizar el periodo de formación en prácticas). Más abajo tienes resumido el contenido en forma de esquema de todo el podcast

 

El punto de inflexión

“Ese acontecimiento que te saca de un estado de hibernación y que te devuelve a la realidad de la vida.”

El punto de inflexión es ese acontecimiento que te saca de un estado de hibernación y que te devuelve a la realidad de la vida. He comprobado cómo cuando hay una situación que requiere de nosotr@s un esfuerzo titánico, las principales estrategias que utilizamos son la evasión, la negación o la distracción. El punto de inflexión es ese suceso que te devuelve la atención sobre el problema y que te obliga a tomar conciencia de que debes de afrontarlo sí o sí.

En mi caso fue un viaje de tren desde Andalucía a Cataluña. En el tuyo puede que sea una separación, una pérdida de trabajo, una enfermedad, o lo que sea… Siempre hay un punto de inflexión en tu vida que marcará un antes y un después en el camino al éxito. Debes permanecer atent@ y escuchar esa especie de llamada que realiza la vida.

Derribar los mecanismos de defensa:

“Es posible que te hayas creído todas esas mentiras que te han contado acerca de que algo es imposible.”

He podido comprobar en primera persona cómo las primeras barreras mentales que tenemos las personas a la hora de alcanzar el éxito en un proyecto son procesos psicológicos destinados al fracaso. A continuación te expongo los que para mí tienen un peso especial:

  • Miedo y pereza: es posible que te hayas creído todas esas mentiras que te han contado acerca de que algo es imposible. O peor aún… que te lo hayas creído tanto que ahora el mayor problema sea luchar contra la pereza que se desencadena al darte cuenta de que no hay nada que te limite.
  • Culpa y victimismo: éstas son unas grandes compañeras del fracaso. Culpabilizar a alguien o algo y considerarte víctima de un complot de la vida puede que te alivie momentáneamente, pero no te resolverán ninguna papeleta.
  • Idealismo: es posible que creas que hay una situación ideal para enfrentar el problema y puesto que no es la tuya te excuses en que estás en otro momento distinto… Te mientes descaradamente. Ahora es el único momento que existe y el momento ideal para emprender cualquier viaje.
  • Superioridad moral: si eres incapaz de reconocer tus mecanismos de defensa es posible que recurras a verte como un ser superior, por encima de las circunstancias. Siempre es menos doloroso que reconocer que la situación te supera y que no estás dispuest@ a hacerle frente. La humildad y la honestidad son grandes aliadas para llegar realmente lejos.
  • Reactividad vs. Proactividad: la reactividad es ese estado emocional agresivo que se genera cuando te niegas a aceptar una situación desafiante que te crea frustración. La proactividad es la actitud que adoptamos cuando pensamos que hay una parte importante de responsabilidad en nosotr@s en la que descansa el problema. Y que lo único que puedes hacer para superar con dignidad la situación es asumirla. La proactividad se compone de:
    • Autoconciencia: darte cuenta de tu responsabilidad y de tus auténticos límites.
    • Imaginación: visualizar escenarios de posibilidades en lugar de debilidad.

De dentro hacia fuera

“El auténtico movimiento que marcará una diferencia está en revisar los pilares de tu identidad. “

Habitualmente, el modo inexperto de afrontar un problema funciona depositando el foco de atención en el exterior. Pensando que hay que modificar las circunstancias e ignorando que una de las claves del éxito radica en trabajar nuestro interior: nuestra mentalidad, nuestra filosofía, nuestros modelos mentales, nuestras actitudes, nuestro modo de entender el placer, etc.

Creer que el éxito proviene de algo que haces fuera de tí te condena a establecer relaciones de dependencia, donde el poder de la situación está por definición delegado en otra persona o situación. El precio es demasiado alto como para seguir adelante sin cuestionarte que el auténtico movimiento que marcará una diferencia está en revisar los pilares de tu identidad. Cuanto antes asumes esto, mayor fluidez e inercia adquieres hacia la dirección indicada.

Alineación con las leyes naturales

“En todo campo de desarrollo humano hay una serie de leyes naturales que gobiernan los resultados que buscas.”

Este es un concepto de Stephen R.Covey, el autor del libro “Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva”. En este libro Stephen Covey, un reconocido autor en el mundo de los negocios y del coaching empresarial, insiste en que en todo campo de desarrollo humano hay una serie de leyes naturales que gobiernan los resultados que buscas. El éxito consiste, simplemente, en actuar conforme a esas leyes naturales del éxito.

Dentro de estas leyes podemos destacar 2:

  • Principio de proceso: Como explica el autor: “en toda la vida hay etapas secuenciales de crecimiento y desarrollo. (…) Todos los pasos son importantes, y todos requieren su tiempo. No es posible saltarse ninguno. Esto es cierto en todas las fases de la vida, en todas las áreas del desarrollo, ya se trate d etocar el piano o de comunicarse efectivamente con un compañero de trabajo. (…) A veces buscamos un atajo, esperamos poder saltarnos uno de esos pasos vitales, para ahorrar tiempo y esfuerzo. (…) Es imposible violar, ignorar o abreviar el proceso de desarrollo, porque es contrario a la naturaleza, y los presuntos atajos no pueden conducir más que a la decepción y la frustración.”
  • Creación de hábitos: los hábitos son estrategias en piloto automático que te ahorran el desgaste energético que supone hacer algo contra tu voluntad. Cuando estas estrategias están alineadas con las leyes naturales el éxito, los resultados están más que garantizados. Según Stephen Covey los hábitos están compuestos de:
    • Deseo: estar continuamente conectad@ y motivad@ con esa meta que pretendes alcanzar.
    • Conocimientos: obtener la información adecuada acerca de qué hacer y por qué.
    • Capacidades: entrenar esas habilidades que responden a la cuestión de cómo hacerlo.

Círculo de preocupación vs. Círculo de Influencia.

 

 

“El beneficio de focalizarte en el círculo de influencia es que te permite mitigar preocupaciones realizando acciones que resuelven el foco del sufrimiento.”

Estos conceptos también pertenecen al libro “Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva”. El círculo de preocupación es esa gran área de preocupaciones que te angustian, que consumen tu energía y que no están asociadas a ninguna acción o plan para resolverlas. Simplemente mantienen tu mente ocupada, distraída, con el beneficio que te ahorran el esfuerzo de invertir energía y tiempo en superarlas.

El círculo de influencia es una pequeña área que se halla dentro del círculo de preocupación, pero con la peculiaridad que de todos estos tipos de preocupaciones sí están asociadas a una acción. Por tanto el beneficio de focalizarte en el círculo de influencia es que te permite mitigar preocupaciones realizando acciones que resuelven el foco del sufrimiento. Sin embargo, la gran moneda que hay que pagar a cambio es una gran inversión de nuestra energía mental y física.

Pregunta: ¿Qué parte me toca a mí en esto?

“Siempre que depositas tu atención en lo único que te corresponde asumir a tí te liberas de sentimientos tóxicos como la culpa, la vergüenza, el perfeccionismo o el victimismo.”

Esta clave está relacionada con la proactividad y es un auténtico salvavidas para esos momentos de consternación, que amenazan con arrastrarte al desierto de la queja y el victimismo. Siempre que vivas una situación que te parezca injusta pregúntate: “¿qué parte me toca a mí en esto?” Y después invierte todas tus fuerzas en esa parte que hayas identificado que está bajo tu responsabilidad.

No sólo se trata de una clave de éxito compartida por la mayoría de personas que han conseguido grandes logros en la vida, se trata de una de las máximas del taoísmo. El taoísmo es una corriente de pensamiento espiritual que defiende, entre otras cosas, en llevar a cabo nuestra parte de responsabilidad en una situación desvinculándonos de los resultados. Es decir, con independencia de si creas que va a servir o no para lograr lo que te propones.

Para mí no sólo es una clave que garantiza el éxito, sino que es un modo de pensar que además garantiza estar a salvo del sufrimiento. Siempre que depositas tu atención en lo único que te corresponde asumir a tí te liberas de sentimientos tóxicos como la culpa, la vergüenza, el perfeccionismo o el victimismo. Llevar a cabo tu parte de responsabilidad sin importar si lo lograrás o no es una estrategia que, aunque no lo parezca, te acerca inexorablemente a un escenario de triunfo.

Interdependencia

“Rodearse de seres humanos competentes es tan importante (o más) como entrenar claves anteriores.”

Y por último, pero no menos importante, está la clave de darse cuenta de que no estamos solos en la vida. Que junto a nosotr@s se hayan otras personas con problemas y desafíos similares. Y que si sabemos escoger con atino a nuestr@s compañer@s de viaje, esto supondrá un extra de energía imprescindible para llegar a una meta tan preciada.

El individualismo, el egoísmo, el narcisismo… son actitudes que engordan el ego y le dan densidad a la personalidad, pero que condenan al sufrimiento. Rodearse de seres humanos competentes es tan importante (o más) como entrenar claves anteriores. En mi caso, mis compañeras de viaje fueron personas excepcionales sin las que no hubiese podido llegar hasta el final. Así que si estáis leyendo estas líneas, Lucía, Sheila, Cristina, Chesca… GRACIAS de corazón. Nada de lo que conseguí hubiese podido ser posible sin vuestra inestimable ayuda.

Cuando buscas soluciones en las que todo el mundo gana el éxito tiene una mayor fuerza y se crea una mayor onda expansiva. Así que trabaja tus vínculos, tus alianzas y tu sincronía con otras personas que se hayan en la misma encrucijada: sólo de esta manera es posible lograrlo.

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