¿Existe una única y verdadera forma de amar? ¿Amor y sexo son dimensiones independientes e irreconciliables? ¿Puede el ser humano adentrarse en la poligamia sin riesgo de perder misticismo o rigor moral? ¿Cómo alcanzar la liberación sexual sin incurrir en tortuosos caminos autodestructivos? ¿Monogamia es igual a represión y castidad? ¿Infieles,promíscues o modernes? Cuestiones a resolver que cada vez más a menudo emergen en las sesiones terapéuticas que realizo. Demos, como diría Lou Reed, un paseo por el lado salvaje de la vida.

El Sexo como Intercambio de Salud y Vida

«El deseo sexual es esa intencionalidad de nuestra energía sexual de buscar, a través del intercambio físico, esa otra energía opuesta y complementaria; para equilibrar nuestro campo bioenergético y lograr una mayor integridad físico-psíquico-espiritual.»

Imaginémonos que por un momento salimos de nuestras creencias occidentales, que abandonamos por un instante el paradigma racionalista y lógico que existe en Europa, y que nos acercamos hacia una concepción más liviana de la vida. Pongamos que emprendemos un viaje mental hacia Oriente y su modo de entender cómo funciona el mecanismo interno que hay en todas las cosas…

Para el pensamiento oriental los seres humanos disponemos de una energía vital que proviene del universo y que es almacenada en nuestro cuerpo y mente. Concretamente, para la filosofía y la medicina china, así como para el taoísmo, a esta energía se la denomina (气) y se puede definir como «flujo de energía vital». Concretamente, para la medicina tradicional china cuando el no fluye libremente por el cuerpo humano se producen trastornos físicos y psicológicos. La ciencia ha desechado esta concepción dada la imposibilidad de medir y estudiar este fenómeno mediante los requerimientos del -escrupuloso- método científico. Aún así, creo que es muy enriquecedor incorporar esta concepción para abordar la sexualidad humana y proveernos de diversas ópticas y reflexiones al respecto.

Desde esta visión oriental del ser humano emergen diferentes técnicas que pretenden aumentar, conservar y favorecer el flujo del qì, como son la acupuntura, el tai chi, y el qìgōng. La sexualidad sería otro método con el que potenciar un buen estado de energía vital. De ahí el origen de las prácticas sexuales taoístas o “el arte chino de la alcoba”. Son técnicas ancestrales surgidas en la antigua China para favorecer la buena salud y la longevidad.

El sexo es vida.
Y la vida es sexo.

La sexualidad conformaría una disciplina con la que producir un intercambio de energía para la unión entre el “yin” o energía femenina, y el “yang” o energía masculina. El yin y el yang no están relacionados ni con el sexo, ni con el género, ni con la identidad o la orientación sexual. Para el taoísmo el yin y el yang(陰|陽 oscuro-brillante, luz y oscuridad) representa la dualidad que hay en el universo y son dos fuerzas opuestas y complementarias que se hallan en todas las cosas. El yin encarna la tierra, la oscuridad, la pasividad y la absorción; el yang el cielo, la luz, la actividad y la penetración. Cada ser humano tiene una predominancia de estas energías y mediante la sexualidad se conseguiría un equilibrio entre ellas

De ahí que el deseo sexual sea concebido como esa intencionalidad de nuestra energía sexual de buscar, a través del intercambio físico, esa otra energía opuesta y complementaria; para equilibrar nuestro campo bioenergético y lograr una mayor integridad físico-psíquico-espiritual. Negar, reprimir o descuidar la sexualidad comportaría un riesgo para nuestra salud. Y esto hace de la sexualidad un ámbito de la vida más a cuidar, así como lo es nuestro cuerpo, nuestro trabajo, nuestra casa, nuestro grupo de seres queridos o nuestro crecimiento personal

La Tiranía de la Cultura Patriarcal

«Es necesario practicar el cuestionamiento continuo de las creencias sexuales que hemos ido desarrollando a lo largo de  nuestra trayectoria de vida a medida que podemos tomar conciencia de ellas.»

Muchas personas experimentan dificultades a la hora de desarrollar libremente su sexualidad y esta es la causa que origina diferentes desajustes en su vida: miedos, depresión, ansiedad, estrés, impulsividad, represión, conflictos de identidad, problemas sociales y familiares, etc. Estas dificultades suelen estar arraigadas en un conjunto de creencias que gozan de un amplio consenso social. Reglas invisibles que sin embargo se imponen con fuerza en las mentes de mujeres y hombres, con directrices totalitarias acerca de qué se puede y -sobre todo- qué no se puede hacer. A todo ese conglomerado de creencias déspotas y opresoras, que se difunden a través de diferentes grupos de personas es a lo que se denomina patriarcado

Hagamos un repaso de algunas de estas creencias:

  • Existe un amor verdadero y único, apasionado y longevo, que durará para toda la vida.
  • Sólo se puede alcanzar el amor verdadero teniendo una única pareja.
  • El sexo tiene que ser moderado: hacerlo demasiado es malo; hacerlo poco también.
  • Los hombres pueden tener una sexualidad muy activa; las mujeres deben tener una sexualidad pasiva y destinada a dar placer a los hombres.
  • Hay celos sanos y celos insanos.
  • Sólo existe un tipo de identidad sexual válido: hombre y mujer.
  • La homosexualidad, la bisexualidad, la transexualidad, la intersexualidad o cualquier otro sistema que no sea la heterosexualidad son fenómenos raros, patológicos o no deseables.

Observar qué tipo de pensamientos nos acercan a una vida sexual que nos da paz y provoca ese equilibrio yin-yang.

Es necesario practicar el cuestionamiento continuo de las creencias sexuales que hemos ido desarrollando a lo largo de  nuestra trayectoria de vida a medida que podemos tomar conciencia de ellas. Filtrar qué pensamientos favorecen nuestra salud sexual y cuáles provocan bloqueos, carencias y desórdenes. Y la mejor guía para practicar este cuestionamiento es nuestro mundo interior: observar qué tipo de pensamientos nos acercan a una vida sexual que nos da paz y provoca ese equilibrio yin-yang

Ésto se puede conseguir de diferentes modos, mediante distintas opciones y a través de un gran surtido de canales a través de los cuales dejar que fluya la energía sexual. Veamos algunos formatos variados, a menudo confundidos y no exentos de controversia.

Diferentes Formas de Amar

«No tienes culpa de que te guste tener sexo sin manual de instrucciones, sin itinerarios y rutas preestablecidas.»

“¿Será que soy un bicho raro porque no encajo en la monogamia, porque me gusta follar demasiado, porque disfruto haciéndolo con muchas personas, porque no miro si es tío o tía, porque ni siquiera sé qué o quién soy?” Esta es la pregunta que las personas que atiendo en terapia se hacen a menudo.

No, no eres ningún bicho raro. No tienes culpa de que te guste tener sexo sin manual de instrucciones, sin itinerarios y rutas preestablecidas. No eres ningún bicho raro porque te enamores de diferentes personas a la vez y de que no quieras renunciar a la aventura que cada una de ellas pueda ofrecerte. No eres un bicho raro si ni siquiera sabes qué eres, si un tío, o una tía, o un ente indeterminado y errante, que vaga en un mundo consumido por querer ser alguien. No hay un único modo válido de experimentar la sexualidad. La sexualidad es tan diversa como colores de ojos hay en el mundo. O de piel. O idiomas y acentos

-Relaciones abiertas-

Hay personas que empiezan una relación de amor plena y satisfactoria con una persona que se convierte en el centro de gravedad de su corazón. Pero a medida que la relación avanza, la onda expansiva de la sexualidad va creciendo y abarcando a otras personas, manteniéndose inalterable ese centro gravitatorio de la persona por la que se siente amor, conexión, intimidad o ganas de quedarse. Esta es la naturaleza de las relaciones abiertas

En una relación abierta se mantiene una relación estrecha con una única persona por la que se considera que existe enamoramiento, amor profundo o un cariño auténtico de pareja. Sin embargo, la esfera del sexo carece de exclusividad y ambos miembros de la pareja pueden mantener relaciones sexuales con otras personas. Estas relaciones pueden ser conocidas por ambos; o bien ignorar cualquier detalle acerca de ellas. Hay parejas que desean estar familiarizadas con les amantes que gravitan en torno a la pareja; y también las hay que optan por desprenderse de cualquier reseña.

Las únicas reglas que existen son la honestidad y la voluntariedad. Ambos integrantes deben ser transparentes cuanto a sus prácticas sexuales se refiere y acordar otras reglas importantes, como tomar precauciones, vetar personas tóxicas o no involucrarse emocionalmente con quien se mantiene un intercambio meramente sexual

Swingers-

Hay también parejas que desean mantener relaciones sexuales pactadas y consentidas con miembros de otras parejas, de forma conjunta y al mismo tiempo. Es decir, que un miembro de una pareja tiene sexo con el miembro de una pareja distinta; al mismo tiempo que el otro miembro hace exactamente lo propio con el componente restante. Esto es lo que se conoce como swingering

Les swingers consensúan las parejas con las que van a mantener relaciones sexuales y las dos partes pueden observar cómo la otra parte practica sexo. En ambas existe amor, intimidad, conexión, complicidad, admiración, afecto, cariño… pero se opta por incorporar en su vida sexual a parejas con las que existe compenetración sexual

Por supuesto, como en toda relación sana, se toman precauciones y la seguridad y la salud están garantizadas. Como en la opción anterior, existe exclusividad amorosa, pero no sexual. La diferencia es que en esta opción las relaciones sexuales con otras personas se realizan con total conocimiento, presencia y simultaneidad.

-Poliamor-

Hay quien puede prescindir no sólo de la exclusividad sexual, sino también de la amorosa. Así que el núcleo gravitatorio del amor gira en torno a diversas parejas y distintes amantes. Quizá este formato sea el más complejo de entender en su totalidad, ya que parece que estamos más acostumbrades a tener más laxitud y flexibilidad en relación al sexo, pero no así en cuanto al número de personas a quienes cobijamos en nuestro corazón.

¿Por qué limitarse a amar y a tener sexo con una única persona cuando se puede hacer con varias (o muchas) a la vez?

Las personas poliamorosas pueden amar a diferentes personas, con las que mantienen relaciones de pareja estables, sanas y satisfactorias; y en las que obviamente se producen intercambios sexuales consentidos, plenos y libres. Como en las relaciones anteriores, el consenso, la honestidad y la existencia de unas reglas de juego rigen la naturaleza y funcionamiento de estas relaciones para garantizar el bienestar, la salud y la seguridad de todes les integrantes

¿Por qué limitarse a amar y a tener sexo con una única persona cuando se puede hacer con varias (o muchas) a la vez? Como en todo, el único límite debe ser el bienestar y la paz interior de todas las personas que participan. En el momento en el que se producen desequilibrios, desajustes o aflicciones debe realizarse una reflexión profunda y replantear el sistema. Pero si el sistema hace bien a todas las partes, se da por sentada su legitimidad.

¡Alerta navegantes!

Ojo, advertencia: todo cuanto hay en este post es tan sólo fruto de un proceso de estudio, observación y constatación de diferentes realidades amorosas y sexuales. Esto no quiere decir que por el mero hecho de que posea una titulación académica y una experiencia profesional me invista de razón o validez en mis opiniones. Ni siquiera trato de hacer una promoción/marketing/publicidad/campaña de nada… Sólo pretendo arrojar algo de luz al estudio de la sexulidad para favorecer canales sanos por los que fluir para cumplir su cometido: aumentar nuestro bienestar, nuestra salud y nuestro equilibrio psíquico-físico-espiritual

Puede que te identifiques con alguno de estos formatos o que por el contrario ninguno de ellos tenga nada que ver contigo. Puede que te excite alguna de estas opciones hasta hacerte replantear y remover los cimientos de tu vida amorosa-sexual; o muy por el contrario puede hasta generarte rechazo o aversión. Está bien todo. No hay un bueno o un malo; un válido o no válido; ni siquiera tiene que haber certeza o convicción al respecto

Si estas palabras que he recogido te han suscitado reflexión, cuestionamiento, indagación, introspección, análisis o movimiento en tu conciencia ya habrán conseguido mucho. Porque es gracias a una constante actividad autoconsciente como la vida en este planeta evoluciona y nos trae bienestar. Lo cual evoca en mi memoria unas bellas palabras de la película “Coach Carter”:

“Nuestro mayor miedo no es que no encajemos, nuestro mayor miedo es que tenemos una fuerza desmesurada. Es nuestra luz y no es nuestra oscuridad lo que más nos asusta. Empequeñecerse no ayuda al mundo, no hay nada de inteligente en encogerse para que otres no se sientan insegures a tu alrededor. Todes deberíamos brillar como hacen les niñes; no es cosa de unes poques, sino de todes. Y al permitir que  brille nuestra propia luz, inconscientemente, estamos permitiendo que otres hagan lo mismo. Al liberarnos de nuestro propio miedo, nuestra presencia libera automáticamente a otres.”

Nota: este post ha sido escrito utilizando lenguaje inclusivo. Si quieres saber más sobre el tema pincha aquí.

Referencias

Recomendaciones