El Poder de Cambio de la Ansiedad

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La Ansiedad es un estado de energía capaz de transformarnos como personas, ayudarnos a superar las adversidades y lograr nuestros retos vitales. Pero este poder es tan grande… que también tiene la capacidad de destruirnos. Por eso es muy importante llegar a dominar el Poder de Cambio de la Ansiedad y saber usar su Fuerza como una Aliada. Sigue leyendo

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Cómo Preparar tu Mente para el Éxito

Nuestro equipamiento de serie nos prepara para el fracaso. Nacemos con un cerebro pesimista, enfocado a la seguridad y amante de la comodidad. Para tener éxito tenemos que superar  nuestro instinto de supervivencia en pos de la trascendencia.

He aquí 3 claves que me han ayudado a tener éxito en mis proyectos.

Para tener éxito tenemos que superar  nuestro instinto de supervivencia en pos de la trascendencia.

 

  1. El instinto ganador de un bebé.

Para saber cómo tener éxito basta simplemente con mirar detenidamente a nuestro alrededor y fijarnos en cualquier bebé.

¡Los bebés son triunfadores por naturaleza! Vienen al mundo en las peores condiciones físicas que un mamífero pueda tener. Cuando nacen no ven, apenas oyen bien, necesitan estar enganchados a una persona adulta a cada momento, siempre están cansados y encima sus esfínteres se la juegan todo el tiempo!

Pero los bebés no entienden qué significa rendirse. Están enfocados al éxito. Y a pesar de que su camino está lleno de obstáculos y adversidades, no cesan hasta que consiguen alcanzar sus objetivos. Prácticamente en un año, una criatura desvalida que apenas podía respirar para sobrevivir… ve, anda, camina, empieza a emitir sus primeras palabras inteligibles… ¡y en un añito más ya están dando órdenes a sus padres!

Porque el cerebro de un bebé sólo piensa en CRECER… CRECER… CRECER. Y punto.

  1. Más moral que el Alcoyano.

Uno de los motivos por los que nos olvidamos de la capacidad de autosuperación que tenemos como bebés tiene que ver con cómo está configurado el sistema de valores y aprendizajes de nuestros mecanismos de “socialización”. Desde que somos pequeñitos se nos enseña prácticamente a fracasar. Bajo el lema “Lo importante es participar” se nos enseña a volar bajo por miedo a estrellarnos, a no hacernos ilusiones, a ganar menos y no perderlo todo, a renunciar a nuestros sueños para protegernos del fracaso…

El fracaso es proporcionalmente igual a la falta de preparación para el éxito. Cada vez que te preparas para no perder, lo que consigues es no perder…

¡PERO TAMPOCO GANAR! Y por tanto, si no ganas… pierdes. Así de simple.

¡Para ganar necesitas pensar en ganar, NO en perder!

Por supuesto, hay que estar preparado para afrontar desgracias y asimilar derrotas… Eso nos hace más fuertes en la adversidad. Pero nunca hay que apartar nuestro foco de atención del éxito. NUNCA.

En la Naturaleza nada tiene coste 0. La vida da éxito a cambio de muchos fracasos. Lo importante es saber cuántas veces estamos dispuestos a caer antes de dar nuestro primer paso. Porque ninguna caída es la última hasta que tú decides que es la última. De esa sí que no te levantas.

Si un bebé fuera consciente de las veces que va a caerse antes de conseguir dar su primer paso es posible que nunca hubiese querido salir del vientre materno. ¡Pero un bebé persiste, persiste y persiste hasta que da sus primeros pasos. Porque en su mente sólo cabe ganar y conseguir lo imposible. Se cae… se levanta. Se cae… se levanta. Se cae… se levanta. Y cuando ya anda sus palabras favoritas son: “NO, YO”. Su cerebro está inundado de euforia y sentimientos de omnipotencia. Y claro, si casi con un año ha podido andar… ¡por qué no va a poder volar con 4!

Los bebés triunfan porque tienen más moral que el Alcoyano! Ole! 😉

  1. Protegerse de los “mordedores”.

En la serie “Walking Dead” el mundo es un lugar apocalíptico afectado por un virus que ha convertido las personas en zombies, o como los supervivientes los llaman: “mordedores”.

Desde el 2008 siento que vivimos constantemente en la serie Walking Dead. El mundo ha sido infectado de “Pesimismo” y los “mordedores” se alimentan de gente con OPTIMISMO, convirtiéndolos en zombies errantes… quejándose a diestro y siniestro.

¡Hay que protegerse del virus a toda costa! El OPTIMISMO es un alimento muy preciado. ¡Hay que protegerlo como a la vida! ¡Es imposible que intentes convencer a un mordedor de que no te muerda! Huye, no malgastes energías, no te enfrentes. Simplemente sigue tu camino, alíate con otros supervivientes, céntrate en tus objetivos, persiste en tus metas, focaliza tu energía en tus sueños.

El OPTIMISMO te llevará a ellos.

(También te puede inspirar el artículo “Actitud Rock&Roll”).